Errores más comunes en instalaciones de climatización

Errores más comunes en instalaciones de climatización

Una instalación de climatización mal ejecutada es uno de esos problemas que no siempre se ven de inmediato, pero que se pagan durante años. Un equipo que consume más de lo que debería, que no alcanza la temperatura programada, que genera ruidos o que avería con frecuencia tiene muchas veces su origen en errores cometidos en el momento de la instalación.

Conocer los más habituales te ayuda a evitarlos y a exigir un trabajo bien hecho desde el principio.

Elegir un equipo mal dimensionado

El error más frecuente y con más consecuencias. Instalar un equipo demasiado pequeño para el espacio que debe climatizar significa que trabajará siempre al límite de su capacidad, sin llegar nunca a alcanzar el confort deseado y desgastándose mucho más rápido de lo normal.

Pero el sobredimensionamiento también es un problema. Un equipo demasiado potente para el espacio arranca y se apaga constantemente sin completar sus ciclos de trabajo, lo que genera desgaste prematuro, mayor consumo y peor control de la humedad.

El dimensionamiento correcto requiere un cálculo de carga térmica que tenga en cuenta los metros cuadrados, la orientación del espacio, el aislamiento, la altura del techo y el uso previsto. No es algo que deba hacerse a ojo.

Colocar la unidad interior en una posición incorrecta

La ubicación de la unidad interior condiciona directamente la distribución del aire en la estancia. Los errores más habituales son instalarla demasiado cerca del suelo, donde el aire frío no circula bien, o en una pared que no permite una distribución uniforme por toda la habitación.

También es un error frecuente instalarla justo encima de un sofá, una cama o un puesto de trabajo habitual, lo que genera corrientes de aire directas sobre las personas que resultan incómodas y pueden afectar a la salud.

Instalar la unidad exterior sin ventilación adecuada

La unidad exterior necesita espacio para disipar el calor correctamente. Colocarla en un lugar excesivamente cerrado, con poco espacio en la parte frontal o en un patio interior sin circulación de aire suficiente hace que el compresor trabaje a temperaturas más altas de lo previsto, lo que reduce la eficiencia y acorta su vida útil.

Además, la unidad exterior debe instalarse en una superficie o soporte que amortigüe las vibraciones, y siempre con una ligera inclinación que facilite el drenaje del agua de condensación.

No calcular correctamente el trazado de tuberías

Las tuberías que conectan la unidad interior con la exterior deben tener la longitud y el diámetro adecuados, y deben estar correctamente aisladas. Un trazado demasiado largo, con demasiados cambios de dirección o con un aislamiento deficiente genera pérdidas de rendimiento que el equipo no puede compensar.

También es un error frecuente no prever las dilataciones térmicas del tubo de cobre, lo que puede generar micro-fisuras a lo largo del tiempo que derivan en fugas de gas refrigerante.

Cargar el gas refrigerante de forma incorrecta

La carga de gas es uno de los pasos más delicados de cualquier instalación de climatización. Un exceso o un defecto de gas afecta directamente al rendimiento del sistema y puede dañar el compresor de forma irreversible.

Esta operación debe realizarla siempre un técnico certificado con el equipo adecuado de medición. Además, desde la entrada en vigor de la normativa europea sobre gases fluorados, solo los instaladores habilitados pueden manipular estos refrigerantes. Confiar esta tarea a alguien sin la certificación correspondiente no solo es un riesgo técnico: también es una infracción legal.

Descuidar el sistema de drenaje

El agua de condensación que genera el equipo necesita evacuarse correctamente. Un desagüe mal inclinado, obstruido o mal conectado provoca acumulación de agua en la bandeja de condensados, lo que termina en goteras, manchas de humedad y un foco de bacterias y hongos en el interior del equipo.

Es un detalle que se resuelve fácilmente en el momento de la instalación y que genera muchos problemas cuando se descuida.

No realizar las pruebas de funcionamiento tras la instalación

Una instalación correcta no termina en el momento en que el equipo arranca. Es imprescindible verificar la estanqueidad del circuito frigorífico, comprobar las presiones de trabajo, revisar el cableado eléctrico y confirmar que el sistema alcanza los parámetros de funcionamiento especificados por el fabricante.

Saltarse estas pruebas finales es un error que puede tener consecuencias a corto plazo, y que además deja al cliente sin la garantía de que el equipo funciona correctamente desde el primer día.

Confiar la instalación a alguien sin la habilitación necesaria

En España, las instalaciones de climatización deben ser realizadas por empresas y técnicos con la habilitación correspondiente según el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE). Contratar a alguien sin esta habilitación puede invalidar la garantía del fabricante, generar problemas con el seguro del hogar y dejar la instalación fuera de la normativa vigente.

Una instalación correcta, realizada por profesionales certificados, es la mejor garantía de que el equipo funcionará como debe durante muchos años. En Refrigeración Piquer ejecutamos cada proyecto de climatización con todos los requisitos técnicos y legales, desde el dimensionamiento inicial hasta las pruebas de puesta en marcha.

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